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lunes, 25 de febrero de 2013

Ciudadanos corporativos... ¿y eso con qué se come?

Estuve leyendo un poco acerca de los conflictos que suelen darse entre las comunidades y las empresas. Si, si, casi siempre salta a los medios algún caso de minería, y es en lo primero que piensan muchos cuando se toca el tema de la responsabilidad social.

Pero, la responsabilidad social, la buena ciudadanía corporativa y, a la base, la ética para los negocios pueden encontrarse en todos los aspectos de la vida empresarial.

Como siempre, trataremos de aclarar algunas ideas desde el principio:


“La ética para los negocios NO nos asegura tomar siempre las decisiones correctas
Recordemos:
  • La ética para los Negocios es el estudio de las situaciones, actividades y decisiones de negocios en las que las cuestiones de lo correcto y lo incorrecto deben ser analizadas y resueltas. Se aplica en todo tipo de organizaciones
  • Ética y Ley no son sinónimos

La ética nos permitirá descubrir el camino correcto, aún en ausencia de códigos formales. Si renunciamos a incorporar a la ética en nuestro accionar diario, no existe garantía de que no debamos enfrentar luego problemas derivados de acciones y decisiones en las que sólo se toman en cuenta aspectos económicos.


Recordemos que, más allá de nuestras intenciones, en el mundo de los negocios las malas prácticas pueden causar mucho daño; que siempre habrá personas distintas de nosotros afectadas (los Stakeholders), para bien o para mal. Que si no desarrollamos la habilidad de comprender los beneficios y riesgos de cualquier propuesta o alternativa con la que nos enfrentemos, mal podremos cuidar de nosotros mismos y de nuestro entorno.

Sea que actuemos por nuestra cuenta o como parte de una organización, no podemos renunciar a la responsabilidad sobre nuestras decisiones y nuestra actuación, responsabilidad económica, legal y responsabilidad ética.


Entonces, ahora que tenemos más o menos claro el rol de la ética en los negocios, volvemos a nuestra pregunta original.

¿Qué es un ciudadano corporativo?

Hay muchos nombres con los cuales las empresas definen la incorporación a sus operaciones de acciones en pro de la sociedad y el medio ambiente. La Ciudadanía Corporativa es uno de esos nombres.


Cuando se habla de Ciudadanía Corporativa, puede utilizarse como sinónimo de RSE. Esto es porque las empresas como miembros de una comunidad deben comportarse como “buenos ciudadanos corporativos”, ajustados a la ética y respeto por las personas y el medio ambiente.



El Centro de Ciudadanía Corporativa del Boston College fija tres principios para el diseño de cialquier programa de Ciudadanía Corporativa, que son:

  • Reducir daños: minimizar las consecuencias negativas de las actividades y decisiones del negocio entre sus stakeholders, por ejemplo:
    • Utilizar vehículos híbridos
    • Reciclar papel

  • Maximizar beneficios: contribuir social y económicamente al bien común, por ejemplo:
    • Establecer programas de salud para los trabajadores
    • Iniciar y desarrollar programas que beneficien a la comunidad

  • Rendición de cuentas a grupos de interés clave: esto implica hacer un esfuerzo contínuo para mnatener un accionar transparente, ejemplo:
    • Líneas de atención a clientes
    • Reuniones, talleres con los stakeholders
    • Informes de Responsabilidad o Sustentabilidad
Y, finalmente, respondiendo a la pregunta de Manolito, en la viñeta al inicio de éste post: el interés que se gana con estas acciones es un menor costo en el desempeño de las empresas, una mejor relación con la sociedad, las comunidades, un mejor perfil empresarial y, ¿por qué no decirlo? a largo plazo mejores niveles de rentabilidad.

miércoles, 20 de febrero de 2013

El por qué de este blog...

Hoy, todo iba tranquilo, hasta que me crucé con una noticia:


Esto me llevó a recordar otro tema en el que - también - se vulneró los derechos de una mujer:


Y me puse a pensar... reflexionando sobre la infinidad de casos en los que un grupo de personas (usualmente bajo algún tipo de fundamentalismo) de diferentes credos y culturas, se arrogan el poder y derecho de decidir sobre la vida de otras personas. Toman decisiones en pro de un "valor moral" o buscando "lo correcto", definido por ellos mismos.

Yo estoy convencido de que es necesario respetar los derechos de las personas, entre los que se encuentra el derecho a creer en lo que quieran creer. Muchas veces se ha dicho que no podemos negar derechos a ciertos grupos (ejemplo: cuando se lucha en contra del "corte de la rosa"), sin convertirnos en aquello que rechazamos.

Pero es necesario clarificar algunos puntos:

Primero:
Los derechos de las personas son construcciones sociales; tienen validez porque, a través de la historia, algunas personas han PAGADO por ellos. Algunas personas, en su momento, dieron su tiempo, esfuerzo y dolor; incluso sacrificaron sus vidas para asegurar que esos "derechos" sean respetados. ESTO significa que: los "derechos" de las personas NO SON GRATUITOS, precisamente son VALIOSOS porque han tenido un precio muy alto.

Segundo:
Todo el mundo sabe, pero muchos olvidan, que los derechos son una cara de la moneda, la otra cara son las responsabilidades. Muchos reclaman "sus derechos" y olvidan sus responsabilidades, entre ellas la responsabilidad por sus propias vidas, por sus acciones y decisiones.

Tercero:
Los derechos de las personas, los tuyos, los de aquella persona que en este momento camina frente a tu casa, los míos, TERMINAN allí donde empiezan los derechos de su prójimo.

Aclarado lo anterior, reconociendo que son opiniones personales y que la gente tiene derecho a disentir, debo decir que:

Ya que los derechos de las personas NO son gratuitos, NO son algo que tengan por simplemente haber nacido; si no que son algo que ALGUIEN MÁS, en su momento, compró con su vida para ellos, ENTONCES, es posible perderlos. Los perdemos cada vez que ignoramos los de alguien más.

Entonces, cuando alguien, como individuo o como grupo, atenta contra derechos tan importantes como la integridad (física y/o emocional) de alguien (usualmente mujeres y niñas), como el derecho a la educación (recordando el caso de Malala), el derecho a la libertad (la primera noticia mencionada, el caso de Nava Na'imi); esa persona o grupo de personas, efectivamente, RENUNCIA a sus propios "derechos", y nos corresponde a los demás, estemos donde estemos, hacer algo al respecto.

Podemos alzar la voz, comunicar, condenar.
A veces podremos intervenir directamente, defender a quien lo necesite.
Algunas veces podremos (y DEBEREMOS) castigar, como sociedad, a los infractores.

No olvidemos, callar implica aceptar, y aceptar es complicidad.

Saludos
Malala Yousafzai: Tengo derecho